Catch-all: qué es y para qué sirve
Catch-all: el significado
Con un catch-all, el correo enviado por ejemplo a ventas@tuempresa.es o a una dirección mal escrita acaba igualmente en un buzón central. Así no tienes que crear un buzón o un alias aparte para cada dirección imaginable.
Explicación
Es práctico si quieres estar seguro de no perderte nada, por ejemplo con direcciones mal escritas. El inconveniente: un catch-all también recoge mucho spam, porque los spammers suelen probar direcciones al azar. Para la mayoría de los autónomos, unos cuantos alias bien elegidos dan menos trabajo, pero en algunos casos un catch-all es justo lo que necesitas. Encontrarás más contexto en el correo catch-all, explicado.
Ejemplo
Un cliente escribe por error ut@tuempresa.es en lugar de tu@tuempresa.es. Sin catch-all, ese correo rebota. Con un catch-all, el mensaje llega igualmente a tu buzón central y no te pierdes la consulta.
¿Cuándo eliges un catch-all?
Un catch-all encaja con quien no quiere perderse ni un solo mensaje, por ejemplo si los clientes escriben mal las direcciones a menudo o si comunicas muchas direcciones distintas. El inconveniente pesa más en cuanto los spammers descubren tu dominio, porque entonces también entra mucho correo no deseado. Una solución intermedia es usar unos cuantos alias fijos para las direcciones que de verdad necesitas y activar el catch-all solo de forma temporal o puntual. Así mantienes el orden sin perderte nada.
Términos relacionados
¿Quieres configurar uno? Configurar un catch-all te muestra los pasos con calma.